Contenido principal
Cuidar también es construir: una residencia renovada para nuestros mayores
Con la inauguración y habilitación de la cocina, completamente hecha a nuevo, la Residencia Simón Coliqueo cierra un ciclo de trabajo que comenzó años atrás y que se sostuvo con planificación, orden y transparencia. Una transformación que tiene como verdadero destino mejorar la vida cotidiana, el bienestar y la dignidad de las personas mayores.
Hay obras que se miden en metros cuadrados, en materiales o en infraestructura. Y hay obras que se miden, sobre todo, en la calidad de vida que pueden ofrecer.
La renovación de la Residencia Simón Coliqueo pertenece a esta última categoría. Porque detrás de cada espacio recuperado hay una decisión concreta: pensar en las personas mayores, en sus necesidades y en el derecho a transitar esta etapa de la vida en un entorno cuidado, seguro y adecuado.
El proceso de transformación comenzó en 2018 y tuvo en 2019 la finalización de una primera etapa. Desde entonces, se continuó avanzando hasta completar los trabajos necesarios para habilitar este espacio. Hoy, con la puesta en valor integral de la cocina, se alcanza un nuevo objetivo y se cierra un ciclo de trabajo planificado, ordenado y transparente.
La ultima intervención permitió transformar por completo el sector de la cocina y el comedor: se colocaron pisos antideslizantes y revestimientos en las paredes, se incorporó nuevo mobiliario, bachas y mesadas de acero inoxidable, y se renovó la iluminación. También se instalaron nuevas aberturas y mosquiteros, mejorando la ventilación y las condiciones generales del ambiente. Cada decisión estuvo orientada a contar con una cocina más segura, higiénica, funcional y confortable para su uso cotidiano.
Llegar hasta acá implicó tiempo, esfuerzo y perseverancia. También atravesar desafíos y adversidades sin perder de vista el objetivo. Porque las políticas públicas que transforman la realidad requieren planificar, priorizar, administrar responsablemente los recursos de todos y sostener las decisiones a lo largo de los años.
Ese trabajo adquiere un sentido especial cuando esos recursos se convierten en respuestas concretas para quienes más los necesitan. Pensar en nuestros mayores también es garantizar espacios adecuados para vivir, compartir y recibir los cuidados necesarios.
La Residencia Simón Coliqueo cierra así un ciclo de trabajo y abre una nueva etapa, fruto de la planificación, el esfuerzo y la perseverancia: seguir construyendo, entre todos, una comunidad donde cada persona pueda vivir con mayor bienestar, cuidado y respeto.
